El ordenador asesino

En los comienzos de Internet, en sus mismos albores, un intrigante caso policial es investigado por una joven inspectora de policía, que muy bien caracterizada como figura femenina se enreda en esta aventura de informática, misterio y crimen. Para los lectores coetáneos de esta novelita, allá por el año 1997, muchos de los términos relacionados con la informática no les sonarían y para los lectores de dos décadas después algunos de esos términos son conocidísimos y otros obsoletos; por lo que las notas a pie de página que incluye el libro es de utilidad en ambos espacios temporales. Mención especial para el traductor, que en vez de poner “descargar” mantiene el término francés “télécharger”, “telecargar” pone él, dejando un poso de exotismo muy peculiar. Para el lector del siglo XXI, supone una expedición arqueológica a los inicios de la informática en línea y se encuentra con las previsiones que se elucubraban sobre esta tecnología.

Cuentos para entender el mundo

Cuentos para entender el mundo.

Unos cuentos que empiezan muy fuerte, el primero ya es demoledor.

Te los tienes que leer todos, pero los más valiosos son: Las estrellas de mar, el clasiquísimo La rana y el escorpión, La rosa y el sapo, El padre, el hijo y el burro, y La paz perfecta.

Una especie de libro de autoayuda, con las pildoritas del tratamiento en forma de cuento, con su moralina y efectos secundarios (causa reflexión sobre lo que acabas de leer). Tienen el poder, la virtud, de hacerte meditar y algunos proporcionan imágenes muy potentes, como el relato La paz perfecta. Filosofía en cuentos y fábulas sobre los que el autor recomienda pensar. Una obra que ha tenido mucho éxito entre el público infantil, pero que estaría más bien destinada al adulto.

Oliverio Twist

Libro para la juventud, publicado en 1951.

Era la época de castellanizar todos los nombres de pila extranjeros, se les dejaban intocables, como marca de identidad, los apellidos; pero salían cosas como Carlos Marx, Jorge Washington, el todavía perdurable Julio Verne, etc, etc. De ahí, Oliverio Twist, y su autor, Carlos Dickens.

Cuidado que aquí tocó doble nombre en español. 🙂

El mejor descriptor de la miserable pobreza e infelicidad del industrial siglo XIX inglés, con sus desvalidos niños. Aunque, como lo definen en la introducción, es el “Primer novelista romántico de Inglaterra” y, claro, la vena romántica le traiciona.

Un relato adaptado para los jóvenes, hecho breve, pero empapado de toda la magnífica ironía dickensiana.